El origen del proyecto se sitúa en las inmediaciones del enlace de Arascués y punto de conexión con la autovía existente Huesca-Nueno.
El trazado de la autovía proyectada discurre en sentido sur-norte hacia Sabiñánigo y Jaca aprovechando el corredor creado por la actual carretera N-330, siendo la longitud total de la actuación de 4.723,90 metros.