La máxima atención a los edificios de peso histórico y cultural.
Dentro de la noción de patrimonio se engloban todo tipo de construcciones y edificios, tanto antiguos como contemporáneos. Un anfiteatro romano, una catedral gótica o un palacio barroco son patrimonio, al igual que un auditorio o un museo de arte moderno levantados hoy mismo. El criterio viene marcado tanto por la función de alojar y representar la historia y la cultura de una sociedad como por las necesidades específicas de preservación y cuidado.
EASA tiene mucho que decir en relación a este último requisito. La competencia de la empresa se ha venido extendiendo con resultados satisfactorios al tratamiento, reforma y renovación de numerosos exponentes patrimoniales, especialmente en la comunidad aragonesa. En todas sus intervenciones, EASA destaca por una capacidad operativa sobresaliente. Como resultado, se garantizan siempre la protección y la seguridad de los edificios, se cuida el mínimo detalle y se ejecuta todo proyecto con una meticulosidad extrema.